Es una enfermedad bacteriana, evolutiva y crónica que afecta a los tejidos que rodean al diente. Su causa principal es la presencia de placa bacteriana que si no es eliminada adecuadamente con el cepillado diario, se acumula en la superficie de los dientes y en el espacio entre dientes y encía, provocando un lesión progresiva. Los brotes periódicos provocan la destrucción de los tejidos de soporte del diente (encía, hueso y ligamento periodontal), por ello son de vital importancia las revisiones periódicas con su especialista.

CAUSAS

  • Tabaco
  • Bruxismo (apretamiento de dientes)
  • Estrés.
  • Predisposición genética.
  • Situaciones de inmunodepresión (defensas bajas).
  • Cambios hormonales en la mujer (Embarazo y menopausia).
  • Mala higiene dental.