Cirugía reconstructiva y traumatología facial
La cirugía reconstructiva maxilofacial permite tratar lesiones y defectos que afectan a los huesos y tejidos del rostro, ya sean consecuencia de traumatismos, accidentes, intervenciones previas o determinadas patologías.
Dependiendo de la extensión del problema, pueden ser necesarias técnicas para recolocar y estabilizar estructuras óseas, reconstruir zonas dañadas o recuperar tejidos perdidos. En determinados casos también puede recurrirse a injertos óseos o materiales biocompatibles para restablecer el volumen y la forma de las estructuras afectadas.
El objetivo es recuperar, en la medida de lo posible, la anatomía y la funcionalidad del rostro, prestando especial atención a aspectos como la mordida, la masticación, la simetría facial y la conservación de los rasgos propios del paciente.
En los traumatismos faciales complejos, el tratamiento puede requerir actuar sobre diferentes estructuras como la mandíbula, el maxilar, los pómulos, la nariz o la órbita, planificando cada procedimiento de forma individualizada.